Omar Linares, el filósofo práctico

Foto proporcionada por Omar Linares. La presente entrevista fue ejecutada por correo electrónico con el entrevistado. Sus respuestas no han sido modificadas para respetar la integridad de su discurso.

JIMENA ZALBA

“Hacer de la filosofía un ejercicio vivo, que no renuncia a su tradición pero tampoco se limita a ella”.

Omar Linares

Omar Linares es fundador de la Consultoría filosófica Thelos, una asesoría online donde a través de su actividad filosófica ayuda al desarrollo personal y profesional de las personas. Se doctoró en la Universidad de Granada con la tesis “Filosofía como Terapia. La actitud vital estoica frente al malestar existencial”, decantándose ya en su trayectoria como filósofo por la parte más práctica y vital de la disciplina. Su profesión como “filósofo práctico” es combinada con su papel de asesor de proyectos y comunicación en la Asociación Caminos para el el desarrollo y la oferta de talleres de fomento de nuevas perspectivas, la gestión del cambio en los negocios, la comunicación y la gestión de conflictos.

  • En en su cuenta de Instagram y de Twitter se denomina a sí mismo como “filósofo práctico”. ¿A qué te refieres con filósofo práctico?

Cuando te dedicas a un ámbito de la filosofía diferente de la docencia te encuentras con que no hay términos asentados para definir tu actividad. Preferí el término “filósofo práctico” porque aglutinaba tanto las prácticas filosóficas grupales con las que me inicié como la práctica filosófica individual que realizo en la actualidad. Los términos como filósofo asesor o peor, asesor filosófico, creo que son traducciones forzadas del término anglosajón philosophical counselor que no reflejan bien lo que hacemos. 

Canal Oficial de Omar Linares para Thelos

Además, al hablar de filosofía práctica, o de práctica filosófica, nos conectamos directamente con el objetivo fundamental de esta actividad: hacer de la filosofía un ejercicio vivo, que no renuncia a su tradición pero tampoco se limita a ella, esforzándose por desplegar el pensamiento de cada individuo que la visita. 

  • Muchos aman la filosofía, pero no todos se atreven a comprometerse realmente con su causa. ¿Qué te llevó a adentrarte en la práctica filosófica?

Desde que pude acercarme a los problemas de la filosofía en el bachiller me quedé enganchado. En la carrera disfruté mucho la reflexión teórica en general, pero sentía que la que verdaderamente me hacía vibrar era aquella que unía el pensamiento con la vida, con las cuestiones existenciales que me encontraba a diario. 

Cuando tuve conocimiento de que existía un espacio dentro de la filosofía que llevaba más de cuarenta años tratando de llevar la reflexión filosófica a la consulta, aplicándola al pensamiento y la problemática individual, sentí que había encontrado mi sitio. Desde entonces comencé a formarme tanto en práctica filosófica como en desarrollo personal y aún no he parado. También dediqué mi tesis doctoral a estudiar cómo perspectivas ante la vida como la del pensamiento estoico pueden ayudarnos a afrontar crisis existenciales. Aún hay mucho por hacer.

  • ¿Qué te ha dado personalmente la reflexión filosófica que cualquier otra actividad profesional no pueda darte?

En mi caso la filosofía ha permitido que mi desarrollo profesional fuera de la mano de mi crecimiento personal. Cuanto más aprendía sobre cómo hacer reflexionar a otros, más podía ahondar en mí mismo y en los problemas a los que me enfrentaba. Creo que es un beneficio que cualquier profesional de la filosofía puede llegar a sentir, la sensación de que los conceptos con los que trabajas son mucho más que palabras, son ideas que contienen cosmovisiones completas, formas de ver el mundo capaces de transformar la mirada, esa mirada con la que comprendemos y sentimos cuanto nos rodea. 

“Trabajar en la consulta de asesoramiento filosófico me ha dado la oportunidad de ayudar a otros a reconciliarse con la vida y consigo mismos, y es exactamente eso lo que ha hecho conmigo, recordarme que la vida merece ser vivida intensamente.”

Omar Linares

Me recuerda que cuando tememos afrontar algo, ese miedo nos está impidiendo captar la verdadera realidad de lo que tememos, que ni es tanto ni puede privarnos de lo que somos. 

  • ¿Qué es Thelos? ¿Cuáles son los servicios que ofreces como filósofo?

Thelos es la consulta de asesoramiento filosófico que dirijo desde 2014. A través de la web ofrezco sesiones de asesoramiento filosófico individual mediante videoconferencia. 

Thelos” es un concepto griego que refiere a aquello que nos impulsa, que nos mueve, hacia donde nos dirigimos. Durante años organicé diálogos filosóficos grupales, coordinándolos a través de un blog que llamé piensathelos. Quise mantener la esencia del nombre, ya que sentía que ambos proyectos compartían un mismo origen, acercar la reflexión filosófica a la vida cotidiana. Aunque el asesoramiento filosófico individual es muy diferente de un taller de filosofía, en mi caso ambos compartían el mismo objetivo, conseguir que los participantes conectasen con aquello que realmente son, reflexionando acerca de cómo se comprenden a sí mismos y al mundo que les rodea. 

  • Cuando alguien “no está bien” en su día a día, padece de ansiedad o preocupaciones vitales que le roban la alegría de vivir, lo común y más conocido es ir al psicólogo. Sin embargo, cada vez más la consultoría filosófica surge como una alternativa más eficaz y profunda para casos que no necesitan de un diagnóstico médico, sino de una autorreflexión acompañada. ¿Cuáles son exactamente las diferencias entre la consultoría filosófica y la terapia psicológica?

Agradezco mucho esta pregunta, ya que es muy necesaria. Para mí hay una cuestión que es importante dejar clara desde el principio: el asesoramiento filosófico no es un sustituto de la psicoterapia. Ni lo es, ni pretende serlo. 

Lo que la consulta filosófica tiene en común con la psicoterapia es lo mismo que comparte con otros modelos como el coaching o el counselling, el formato dual de trabajo (sesiones uno a uno) y el hecho de que en las sesiones se trabajan cuestiones personales. Sin embargo, la filosofía no trabaja trastornos mentales, no puede diagnosticarlos ni mucho menos curarlos, ya que no pertenece al paradigma clínico. 

Para mí esa sería la diferencia fundamental, que el asesoramiento filosófico no trabaja con patologías. Es cierto que incluso dentro de la psicología y la psiquiatría hay controversia respecto a los marcos y categorías de diagnóstico. Sin embargo, creo que si la filosofía aporta algo en esas discusiones lo hará en el plano teórico. En el plano práctico, es posible afirmar que existe un espacio de crisis y malestar vital previo a la patología mental lo suficientemente amplio como para que haya una especialidad como la de la consulta filosófica sin que ello interfiera con la práctica de la psicología clínica. Evidentemente esta es solo mi opinión, pero es una opinión que comparten los psicólogos clínicos que han pasado por mi consulta. 

  • Vivimos en tiempos del coaching, la oleada del yoga y la meditación mainstream, los libros de autoayuda y el asesoramiento místico. ¿Son estas otras formas de transmitir filosofía o mera palabrería?

Depende siempre de cada autor. He conocido coaches más profundos que muchos filósofos con los que he trabajado, algo que para mí supuso derribar un prejuicio que llevaba años cargando.

Creo que vivimos un momento de auge de la autoayuda y que eso es positivo en sí mismo, ya que prestar atención a quienes somos y lo que nos ocurre es necesario.

Omar Linares

El problema es que esa explosión parece estar dándose desprovista de toda crítica, y podemos encontrar obras y metodologías desarrolladas tras años de estudio e investigación al lado de otras que son mera superstición vestida de ciencia. Es importante saber diferenciar lo que te hace crecer de aquello que te alivia mediante el engaño. 

No, el universo no conspira a nuestro favor, ni necesitamos creerlo para levantarnos por la mañana con energía. Hoy en día se confunde desarrollo personal con pensamiento mágico y eso no puede ser así. En mi opinión ese es uno de los puntos más fuertes de la consulta filosófica, su capacidad para conectarnos con la vida sin necesidad de construir ningún tipo de teatro que la maquille.

“La filosofía es capaz de enlazarnos de nuevo con la vida tan solo derribando los muros que nos alejan de ella.”

Omar Linares
  • ¿Por qué es eficaz el asesoramiento filosófico?

El asesoramiento filosófico es un espacio de encuentro con nosotros mismos. Permite la libre indagación en nuestro pensamiento, la comprensión de nuestra forma de comprender, de interpretar, de sentir, ya que pone sobre la mesa todo nuestro discurso interno, la forma en la que nos explicamos lo que somos y lo que vivimos. 

  • ¿Cuáles son las prioridades en una terapia filosófica? 

El asesoramiento filosófico no busca construir verdades ni implementar otras, ya que no trata de convencer de nada. Por el contrario, deja que las cosas sean lo que son. Que tanto nosotros, como lo que nos rodea, muestren su forma sin que ello nos lleve a rechazarlo, permitiéndonos así afirmarlo.

“La prioridad de la terapia filosófica es que el consultante se comprenda a sí mismo.”

Omar Linares

Por eso la prioridad de la terapia filosófica es que el consultante se comprenda a sí mismo, que pueda ir más allá de la exposición de sus conflictos, bloqueos y malestares, del bucle en el que suele verse atrapado, logrando conectar con aquello que le impide reconocer y utilizar las herramientas de las que dispone, no solo para superar su crisis, sino también para dar el siguiente paso en su vida. Para verlo y llevarlo a cabo.

  • ¿En qué consiste una de tus sesiones de asesoramiento? ¿Cómo transcurren?

Normalmente, en la primera sesión realizamos un despliegue del momento vital del consultante. Vemos en qué punto de su vida está y cuáles son los ámbitos en los que percibe los bloqueos o conflictos que le impiden avanzar. Tras esto, se preparan diferentes tipos de intervención que se desarrollarán en las siguientes sesiones, dependiendo del tipo de trabajo que se precise. 

Todas las herramientas del asesoramiento filosófico se dan a través del diálogo. Una conversación serena, profunda, que avanza progresivamente en la comprensión del consultante, arrojando cada vez más luz sobre los espacios que antes no se permitía mirar. 

  • ¿Cómo es tu experiencia como asesor filosófico? ¿Ha habido algún caso que te haya cambiado por dentro?

En los escasos cinco años que llevo con mi consulta he tenido la suerte de poder trabajar con decenas de personas, y la verdad es que con cada uno de ellos me he sentido agradecido por el trabajo que he realizado. Desde luego hay procesos que te tocan más hondo, aquellos en los que el trabajo realizado provoca más impacto en la vida del consultante. 

No sabría elegir un proceso concreto (tampoco podría hablar de él, ya que para mí es una obligación moral el garantizar la máxima privacidad), pero es cierto que algunas palabras de agradecimiento al finalizar el proceso han hecho que derrame más de una lágrima. Es bonito recibir el reconocimiento de aquellos que han confiado en ti. 

  • ¿Cuáles son los compromisos que aceptas como filósofo en la sociedad actual? 

La verdad es que no me percibo a mí mismo como una pieza fundamental en el engranaje social. Intento que tanto mi práctica profesional como mi vida personal transcurran haciendo honor al “atrévete a ser quien eres” con el que Nietzsche nos retaba. Me esfuerzo en ser la mejor versión de mí mismo, aprender y tratar de estar siempre a la altura de las circunstancias. 

Sin embargo, es cierto que vivimos tiempos convulsos, en los que las medias verdades campan a sus anchas. Personalmente creo que la filosofía tiene el compromiso de defender la verdad, y para ello basta con denunciar la mentira allá donde ésta aparezca, sobre todo si se utiliza para construir discursos que enaltezcan la intolerancia. Un filósofo o filósofa en silencio no sirve de nada

  • ¿Cuál crees que es el futuro de la filosofía?

Creo que tenemos en nuestras manos la posibilidad de diseñar nuestro futuro. Los diferentes ataques a la docencia de la filosofía han permitido que se genere una defensa de la misma, de la necesidad de su presencia en las aulas y la importancia de cada una de las horas lectivas que se le dedican. Sin embargo, aún está pendiente la discusión sobre el buen uso de esas horas. La historia de la filosofía es fundamental, merece y debe ser transmitida, pero si la filosofía se limita a la transmisión de su historia entonces ya está muerta. La filosofía es mucho más, y creo que debemos pensar cómo incluir ese excedente en las aulas. 

“En nuestras manos está la posibilidad de diseñar nuestro futuro.”

Omar Linares

Por otra parte, surgen nuevos horizontes para la filosofía fuera de la enseñanza. Espacios como la filosofía como terapia o la filosofía en la empresa nos llevan a preguntarnos por la identidad de la disciplina, que debe saber extenderse a áreas que nos conviene le sean propias, pero ello no debe suponer la pérdida de su esencia (pues la filosofía no sirve al bienestar, ni al beneficio económico). 

“Tenemos claro que el mundo necesita de la reflexión filosófica, y aunque son muchos los factores implicados, está en nuestra mano modelar qué soluciones ofrecemos, o con qué preguntas trabajaremos.”

Omar Linares

JIMENA ZALBA

Publicado por Jimena Zalba

Estudiante de 5º de Filosofía y Periodismo en la Universidad de Navarra.

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